Ilsa: Nuestro amor no importa?
Rick: Siempre nos quedará París... No lo teníamos, lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca, pero lo recuperamos anoche.
Ilsa: Dije que nunca te dejaría.
Rick: Y nunca me dejarás...
...Hablo de ese mínimo de vida pensante y en estado bruto -que no ha llegado a la palabra pero que podría hacerlo si fuera necesario-, y sin el cual el alma no puede vivir y la vida es como si no fuera...